22º domingo DA - Preparación EN CASA

27.08.2021

+ Algunas personas en el tiempo de Jesús estaban más preocupadas por mantener sus manos limpias, que por tener un corazón limpio. Por eso un grupo de fariseos y escribas preguntaron a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no proceden de acuerdo con la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?» (Sin lavarse las manos).

+ Jesús les dice: «¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, en el pasaje de la Escritura que dice: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Jesús se enoja con las personas que mienten, que son falsas y las llama hipócritas. Son aquellos que "se mandan la parte", que parecen algo que en realidad no son.

+ Jesús llama a las personas y les dice "Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo" sino que "del corazón de los hombres, es de donde provienen las malas intenciones... los robos... la maldad... la envidia..."

+ Claro que hay que lavarse las manos antes de comer, pero Jesús habla de algo mucho más profundo. Él dice que la verdadera pureza es la del corazón (para los judíos, la conciencia era lo mismo que el corazón) y de ahí es de dónde deben nacer los gestos, los deseos, los pensamientos y las acciones.

+ No alcanza con estar bien prolijitos y limpitos por afuera, porque lo que verdaderamente ensucia nuestra vida y nuestro corazón no son las manchas de tierra, de barro, de comida que con un poco de agua y jabón se van. Lo que nos hace estar sucios son aquellos sentimientos malos que están en nuestro corazón que no salen con cepillo y esponja. Lo que nos hace estar sucios no viene de afuera sino de adentro, así como lo que nos hace estar verdaderamente limpios, también está en nuestro corazón.

+ A Dios no le interesa nuestro exterior, ni las apariencias. Lo que le importa verdaderamente a Dios es nuestro corazón.

+ Pedir al Señor, tener un corazón como el suyo, donde los malos sentimientos, pensamientos, deseos no tienen lugar.

Oración    Señor, danos un corazón puro para poder verte, un corazón humilde para escucharte, un corazón  generoso para amarte.

Pedimos perdón

+ Señor, porque muchas veces nos vence la pereza.  Señor, ten piedad.

+ Señor, porque muchas veces nos cuesta rezar.  Cristo, ten piedad.

+ Señor, porque muchas veces no incluimos a todos.  Señor, ten piedad.

ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada intención respondemos: SEÑOR DANOS UN CORAZÓN COMO EL TUYO

1. Por el Papa Francisco, por nuestro Padre Obispo Gabriel, Sacerdotes y diáconos, para que sean fieles a Jesús. Oremos.

2. Por las personas que están enfermas y solas para que cuenten con nuestra compañía y la fuerza de Dios. Oremos.

3. Por el Sínodo en nuestra diócesis, para que el Espíritu guie el corazón de los delegados sinodales en las próximas asambleas. Oremos.

4. Por todos nosotros, para que valoremos el regalo de la vida. Oremos.

ORACIÓN  Papá Bueno del cielo, que nos regalaste un corazón para amarte y para amar a todos te pedimos que lo limpies de todo sentimiento malo. 
Que nuestro corazón, limpio, lindo y lleno de tus sentimientos, pueda estar dispuesto siempre para construir tu Reino. 
 Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. AMÉN.

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